Adrian Cussins en la clase del miércoles nos preguntó sobre nuestro concepto de lo que es la filosofía. Algunos dieron sus opiniones, hablaron de sabiduría e incluso de felicidad, pero no llegaron a un concepto que pudiera satisfacernos a todos. Yo traté de responder esa pregunta a través de la razón por la que yo mismo escogí como carrera filosofía.
Cuando las personas que me rodeaban me preguntaban el porqué filosofía mi respuesta era bastante lapidante "porque no había literatura, ya que en la universidad nacional, literatura es anual. Además la filosofía siempre había sido mi segunda opción." Pero nunca me pregunté porqué la filosofía era una opción. Descubrí entonces que la filosofía era para mí una opción, o más bien una atracción, porque me era como un espacio vacío. Un espacio vacío en mis intereses, en mis gustos, un agujero que tal vez nunca se llenaría pero que me llamaba con mucha fuerza. Por más de que algo, bastante poco la verdad, conocía de filosofía, por más de que pudiera llenarme la cabeza con teorías, autores e ideas, comprendí que siempre sería un vacio, una especie de campo muerto en el que tenía que, en algún momento, introducirme. ¿Y si la filosofía es eso, un espacio vacío, ineludible en la vida de los hombres? Las células del cuerpo humano están separadas de las otras por un líquido intracelular, un espacio vacío, microscópico, con nombre. A las estrellas, las galaxias, los planetas, los separa el vacío y miles de años luz. Tal vez la filosofía sea ese gran espacio inquietante que rodea a miles de cosas del saber humano, miles de cosas por las que indirectamente y sin saber que nos internamos en la filosofía, nos preguntamos a diario. El hecho de poder maravillarse en el mundo, este mundo que más o menos es lineal, más o menos nos indica que vemos y como lo vemos, podría ser gracias a la capacidad de ver en ese espacio vacío. ¿No son todas las grandes teorías de los grandes filósofos intentos por responder las preguntas que surgen al observar directamente el vacío? ¿No está la reflexión filosófica enmarcada por la duda, por la especulación, por algo indefinido y extremadamente grande y aplastante? ¿Quién soy, hacia donde vamos, como aprendemos, quien es Dios, qué es el alma y qué el espíritu y tantas otras preguntas no son interminables vacíos que contienen más y más vacíos? ¿No son los niños, los que empiezan a configurar su mundo, los que más espacio vacío ven y por eso utilizan la filosofía para responder y llenar esa inquietud? ¿No hay un espacio vacío en lo que John Edgar ha visto y lo que pueda ocurrir en el aire? ¿Las nuevas tecnologías para conocer como funcionamos no están siendo desarrolladas a partir de nuestro vacío en ese conocimiento? ¿No tratan de llenarlo? Cuando le preguntamos a alguien en la calle el porqué de lo que hace o dice o cree, ¿no le estamos mostrando su propio vacío y el de sus conocimientos? ¿No hacen eso los niños con nosotros y con el mundo? Tal vez nunca se llenen ciertos vacíos, tal vez ya fueron llenados, tal vez de ahora en adelante no hagamos nada sino enfrentarnos hacia el vacío, tal vez esto sea solo una niñería pero quisiera que me ayudaran a responderme si la filosofía no será un vacío y si lo es ¿Qué es un espacio vacío?.
Gracias.
